La Torre Eiffel no necesita presentación: es el símbolo indiscutido de París y uno de los monumentos más icónicos del mundo. Inaugurada en 1889 para la Exposición Universal, esta obra maestra de hierro forjado de 330 metros de altura domina el cielo parisino y enamora a millones de visitantes cada año.
Ya sea que la admires desde los Jardines del Trocadéro, navegando por el Sena o desde su propia cima, la experiencia es inolvidable. Subí por ascensor o por escaleras, y descubrí vistas panorámicas espectaculares de la Ciudad Luz, especialmente mágicas al atardecer o cuando la torre brilla cada hora con miles de luces centelleantes.
Tip viajero: Reservá con anticipación tus entradas online para evitar filas, y si querés una experiencia única, reservá una cena en alguno de sus restaurantes con vista a todo París.
Ubicación: Champ de Mars, París, Francia
Duración recomendada de la visita: 1 a 2 horas (más si cenás allí)
Imperdible: Subir hasta la cima para una vista 360° de París