Majestuosa, imponente y cargada de historia, la Gran Muralla China es una de las maravillas más impresionantes del mundo antiguo. Se extiende por más de 21.000 kilómetros a lo largo del norte del país, serpenteando montañas, valles y desiertos. Fue construida y ampliada durante siglos para proteger el Imperio Chino de invasiones, y hoy es símbolo del ingenio, la resistencia y la grandeza de esta civilización milenaria.
Al visitar la muralla, podés recorrer diferentes secciones, cada una con su propio encanto. Badaling y Mutianyu son las más accesibles desde Pekín y están restauradas para recibir visitantes, mientras que otras zonas más remotas ofrecen una experiencia más aventurera y auténtica.
Tip viajero: Usá calzado cómodo, llevá agua y preparate para subir muchas escaleras. La vista desde la cima vale cada paso.
Ubicación: Norte de China (la sección más visitada se encuentra a unos 70 km de Pekín)
Duración recomendada de la visita: Medio día o día completo
Consejo: Considerá una excursión guiada para conocer mejor la historia de cada tramo